sábado, 9 de enero de 2010

Jordania - Dia 2 - Petra

Hoy he visto algo que me ha dejado impresionado y que seguramente recuerde el resto de mi vida: Petra. Cualquier descripción o fotografía que leais o veais sobre ella no le hará justicia. Voy a intentar hacer un pequeño resumen de todo el día, aunque os advierto que ha sido un dia muy intenso.

Llegada a Petra

La ciudad de Petra (la moderna, donde vive la gente) tiene una población de 40.000 habitantes, tiene cierto tamaño y unas cuestas de aupa, pero no es para nada interesante.

La historia de Petra es bastante larga, por estas ruinas han pasado Nabateos (los que construyeron casi todo el complejo), romanos, beduinos... No voy a entrar en referencias históricas porque probablemente meta la pata, así que os animo a visitar la entrada de Petra en la wikipedia para que leais la historia completa de la ciudad. Lo único que diré es que se trataba de un punto estratégico para las rutas comerciales, de ahí que se reconozcan influencias de diversas culturas de medio mundo.

La gran mayoría de los monumentos que se encuentran en Petra son tumbas, viviendas convertidas en tumbas o viviendas convertidas en tumbas reconvertidas a su vez en viviendas por los beduinos y practicamente todas han sido excavadas en la roca.

Nos dirijimos directamente desde el hotel hasta las ruinas. El centro de visitantes de las ruinas de Petra es bastante modesto. Un sencillo aparcamiento y unos cuantos puestos turísticos, rodeado de hoteles de superlujo. Resulta gracioso ver los puestos, como se aprovechan de alguna conocida película de hollywood para atraer visitantes...


Una vez pasadas las taquillas un camino nos conduce hasta el desfiladero de entrada a las ruinas. Apenas llega a los mil metros de longitud, pero lo puedes recorrer a caballo. A los lados empiezan a aparecer las primeras tumbas Nabateas. Se aprecia influencia de diferentes culturas, como la asiria o la egipcia.


Tras dejar atrás estas tumbas llegamos a la entrada del cañón, en la que encontramos los primeros puestos turísticos. La entrada a las ruinas es un desfiladero de 1200 metros de longitud, con una ligera cuesta abajo que va moviendose haciendo eses entre la montaña. Es muy estrecho y muy vertical, el ancho varía entre los 2 y 12 metros, y la altura puede llegar en algunos puntos hasta los 80 metros. La sensacion de ir recorriendolo, moviendose entre las paredes de roca desnuda es impresionante. Es dificil creer que algo así lo ha hecho la naturaleza. Las paredes dibujan unas formas sutiles y muy hermosas, debido a la erosion del agua, de la arena y del viento.


Los colores de las piedras de Petra son espectaculares. Van desde el blanco claro hasta el negro, pasando por todas las gamas de amarillos, rojos, y violetas, y todos con una intensidad increible. A veces te da la impresión de que los han pintado a mano. La luz no consigue entrar en el cañón salvo por pequeñas rendijas que ofrecen unas imagenes espectaculares.


A lo largo del cañón podemos ver pequeños canales de agua excavados en la roca a ambos lados. Estos canales, creados por los nabateos, permitían llevar el agua desde una pequeña presa que se encuentra en la entrada del cañón.

El tesoro

Apenas sin darnos cuenta, llegamos al final del cañón, y de golpe aparece ante nosotros el Tesoro. Cualquier cosa que os diga no puede igualar la sensación al ver ante ti tal maravilla.


Aqui se puede ver un plano mas completo:


Decir que es enorme se queda corto, es gigantesco. Justo enfrente han montado una serie de tenderetes y alguna cafetería mal puesta para aprovechar el tirón turístico del monumento. También podemos encontrar algún que otro camello para hacerse fotos montado en el. Aunque personalmente quitaría toda esta infraestructura turística, debo reconocer que es poca en comparación con todo lo que podría ser.

Esta fachada se ha hecho muy famosa por aparecer en la película "Indiana Jones y la última cruzada" representando la puerta del templo donde se guarda el Santo Grial. El interior que aparece en la película no tiene nada que ver con el real. En la realidad se trata de una tumba, y el interior consta de tres habitaciones (se cree que alberga tres tumbas).

Tras un rato sentado en unos bancos mirandola, empezamos a movernos, ya que esto solo es una parte de todo el conjunto de Petra.

Templos y tenderetes

Seguimos bajando por el camino que sale a uno de los lados del Tesoro, y vamos viendo mas tumbas nabateas a ambos lados del camino. En comparación con el tesoro, no parecen gran cosa, pero no dejan de ser magníficas. Otra cosa que nos soprende bajando son los niños jordanos, hijos de los de los puestos, que para atraer clientela (o por diversión, no lo se seguro) se dedican a trepar por las paredes de roca, con una habilidad sorprendente. Algunos de ellos no creo que superen los 6 ó 7 años.

Seguimos bajando y encontramos un puesto de venta de botellas de arena decoradas (dibujos hechos con arena dentro de la propia botella). Suena una tontería, pero es increible el nivel de precisión que tienen para realizar las pinturas en arena. El acabado es bastante bueno, pero lo mas interesante es el proceso de fabricación. Nos hace una demostración, y nos quedamos atontados con la habilidad del jordano. Compramos algunas botellitas de regalo, y seguimos adelante.


Subida al altar de sacrificios

Poco despues del puesto de botellas de arena nos desviamos de la ruta más turistica para tomar un camino alternativo que sube a lo alto de la montaña, a un altar de sacrificios que hay justo en la cima. La subida no es muy dura, y está completamente escalonada (los escalones, o la mayoria de ellos, son originales nabateos). En total son unos 700 - 800 escalones que discurren por la ladera de la montaña. La subida es impresionante, ya que la pared de la montaña es casi vertical, y las vistas son espectaculares. La ruta resulta bastante facil y no tiene pérdida posible, y es muy recomendable por las vistas.


Una vez llegamos arriba encontramos los restos bastante derruidos de una antigua fortaleza de los cruzados. Tras atravesarlos llegamos ya al altar de sacricifios. El altar basicamente es una superficie plana en el suelo con unos pequeños conductos para la sangre. Resulta graciosa una señora que hay alli que por una pequeña propina escenifica que te están sacrificando. Da un poco de miedo. Lo mas increible del sitio son las vistas. Estamos sobre una de las montañas mas altas de la zona, y la vista de las ruinas quita la respiración. Acercarse al borde de la montaña no es apto para gente con vértigo, ya que las paredes son prácticamente verticales.



Bajada por detrás del altar

Tras un pequeño refrigerio en lo alto de la montaña (esta gente monta bares en los sitios mas insospechados) seguimos adelante por una ruta poco transitada que se encuentra en la parte trasera de la montaña. De nuevo esta ruta es facil, con gran parte del trazado formado por escalones. La bajada tiene tambien unas vistas espectaculares, y a lo largo del camino encontramos muchisimos hitos marcando el camino. En algunos sitios parecían flores rocosas en la montaña.


Bajando por el camino encontramos mas puestos improvisados en los recodos del camino. De nuevo los niños están subidos a las rocas y se mueven por ellas con una naturalidad insospechada.

De nuevo el camino vuelve a ofrecernos paisajes increibles a cada vuelta sobre las rocas. Colores que parecen sacados de una pintura, mas que de la realidad. Seguimos bajando, algunas veces por unos escalones demasiado verticales, ayudándonos de las manos para no matarnos al primer traspiés. Al cabo de un rato el camino empieza a ser mas horizontal y observamos que nos acercamos a un pequeño valle detrás de la montaña. Tras una curva observamos la tumba del jardín.


Esta tumba debe su nombre a que la zona que tiene delante antiguamente albergaba un pequeño jardín. Creo que había una historia acerca de este jardín y de la persona que duerme eternamente en la tumba, pero no la recuerdo.

Seguimos bajando y llegamos a la tumba del soldado, que debe su nombre a las estatuas de los soldados que hay esculpidos en la puerta. Estos jordanos tampoco son demasiado originales con los nombres. Llama la atención el triclinio que se encuentra delante de la tumba por los colores en la roca. Las vetas de colores de la roca forman unas combinaciones de colores espectaculares sobre la roca tallada.


Seguimos adelante bajo un sol de justicia. Es Enero, pero yo voy en camiseta mientras estoy al sol. Los colores sobre la roca parecen jugar a nuestro alrededor mientras seguimos por el camino, con colores sorprendentes en cada recodo del sendero. Las sombras se marcan intensas. Al fotografiarla parece que revivo las aventuras de Indiana Jones.


Terminamos el camino y volvemos a la ruta más turística, unos quinientos metros por delante del sitio donde la abandonamos. Paramos a tomar un pequeño refrigerio antes de continuar.

Mercado Nabateo

Continuamos adelante por el camino, que nos lleva al antiguo mercado nabateo, que al llegar los romanos lo ampliaron y pavimentaron, creando una calzada de muchos metros de ancho. Este camino se extiene durante un kilómetro, dejando a los lados algunos templos y una iglesia bizantina algo mas lejos. El camino es sencillo pero agradable. De nuevo nos ofrecen camellos y burros como taxi para el camino. Dejamos atrás las tumbas reales que veremos a la vuelta, casi anocheciendo.


El monasterio

Al final del mercado Nabateo se encuentra la subida al monasterio. Esta es similar a la del altar de sacrificios. Cerca de 800 escalones. La subida tiene unos paisajes increibles, pero cuenta con una dificultad inesperada: Los burros. Estos animales son "Los taxis de Petra" y como solo hay un camino lo comparten con las personas. Subiendo puedo ver como algunos de los que van a pie tienen que saltar literalmente a los lados del camino para que no les atropelle un burro subiendo.


La subida es algo mas larga que la anterior, pero sigue sin ser para nada dificil. Algún que otro punto del camino da algo de vértigo, pero nada importante. Cuando se llega arriba del todo, el esfuerzo se ve rápidamente recompensado al contemplar "El monasterio".


Al igual que pasa con el tesoro, encontrártelo tan de golpe impresiona. Su tamaño es descomunal, y su trabajo, impresionante. La luz de la puesta de sol ayuda a que esta vista le de a uno ganas de sentarse y mirar durante horas. La hora nos obliga a bajar pronto, pero no sin detenernos un buen rato a admirar semenjante obra de arte. El camino de bajada se hace bastante mas corto que el de subida, dejando otras vistas de la puesta de sol espectaculares.

Las tumbas reales

Durante el camino de vuelta podemos ver las tumbas reales, nada despreciables e igualmente admirables. De nuevo la luz le da un aspecto mágico a la piedra que hace la vista inolvidable.


En el camino de vuelta no podemos evitar volvernos a parar para admirar el Tesoro, cuyo nombre le va al pelo. Despues de eso hacemos el desfiladero de vuelta y volvemos al hotel.

Petra nocturna

Por la noche volvemos a Petra, pero esta vez lo hacemos completamente a oscuras, iluminados solo por unas velas situadas en el suelo a lo largo de todo el camino. El ambiente es muy mágico, pero estropeado por la masificación del evento.


Recorremos todo el desfiladero de nuevo hasta llegar al tesoro. Este se encuentra únicamente iluminado por la luz de centenares de velas, y todos los espectadores nos sentamos en el suelo en silencio. Mientras, un beduino toca música típica con un instrumento bastante curioso. Buena idea, pero mal organizada. Demasiada gente (varios cientos de personas) y todo un tanto desordenado, aún así, merece la pena verlo.


Terminamos y volvemos al hotel, deseosos de descansar tras un dia tan duro. Mañana tenemos día mas tranquilo, solo vamos a ver la pequeña Petra y la puesta de sol.

Buenas noches,
Rhadamon.

Links Jordania 2010:

5 comentarios:

  1. Madrecita....la envidia me corroe...tiene que ser espectacular!!Gracias por compartirlo con todos!!!

    Blan

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  2. Wow, tío, ¡qué pedazo de viaje! Es una gozada leerte y ahorrarnos unas perrillas, pues a veces parece que hacemos el viaje contigo...

    ; )

    (Por cierto, soy Miguel, primo de Isa)

    ¡Un saludo y feliz año!

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  3. Gracias a todos!! Ahora posteo el siguiente dia :-)

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  4. Las fotos son magníficas, Rha, y os aseguro que los colores de la piedra son reales...yo no me lo creía hasta que lo vi. En la visita nocturna, mientras estás sentado oyendo la música, te traen un té con menta delicioso... con el frío que hacía, nos sentó de miedo.

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